El transporte público y yo

abril 7, 2008

Once de la mañana. Tomo el colectivo para llegar a la facultad y media; iluso de mí confiar en que el transporte público va a ser útil para llegar a tiempo. Pero, optimista, me dispongo a esperarlo.

Once y diez, y el colectivo no llega. “Ya vendrá, a lo sumo llegaré cinco minutos tarde a clase”, pienso. Pasa 15 minutos después. Al fin.

Lo gracioso de tomarse el colectivo cuando estás llegando tarde es que para en todas las paradas, que obviamente están llenas de gente (turistas que no hablan español incluídos);y al colectivero le llega un mensajito -muy oportuno- y detiene unos segundos más el colectivo para ver de quién es. Segundos que en ese momento son muy valiosos.

Once y media, y yo arriba del colectivo. Llego a la parada; corro corro corro, llegué a la facultad.

Y resulta que la clase de Filosofía estaba llena y podía tomar la misma clase mañana a la tarde. Eso es tener suerte.

Anuncios

De matemáticas y comienzo de año lectivo.

febrero 10, 2008

(escrito originalmente en mi fotolog)

Y así, de un momento para otro terminan las vacaciones y otra vez hay que volver a repasar esos temas que alguna vez sabíamos a la perfección pero que nos los olvidamos en el camino.

Por ejemplo:
“Restringir el dominio y la imagen de una función para que resulte biyectiva.”

Yo me acuerdo que sabía cómo hacer eso (de hecho, aprobé el integrador). Pero ahora me lo olvidé, y veo el ejercicio resuelto pero no me acuerdo como repetirlo. No es feo cuando pasa eso?

No son feas las matemáticas?

Las matemáticas no tienen utilidad alguna más que hacerme la vida imposible (a mí y un par más). Pero en cuanto apruebe este final ya no tengo más matemáticas en toda la carrera, lo cual será un alivio (si eventualmente apruebo, que espero hacerlo). Esto me recuerda la razón por la que cambié de carrera: demasiadas exactas.

En un rato tengo que darle la última revisada al ingreso del Traductorado a Distancia. Sinceramente no sé como voy a hacer para poder llevar adelante dos carreras en simultáneo, pero estoy confiado de que algo bueno va a salir (o eso espero).

Por el momento, sólo queda ocuparme del final de matemática y otros dos más que me quedaron pendientes desde diciembre.